• Zonas Francas: Mantienen su esencia pese a cambios normativos
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Zonas Francas: Mantienen su esencia pese a cambios normativos

08 octubre 2018

Germán Ruiz , Asesoramiento Tributario - Gerente |

El pasado 27 de Septiembre el Poder Ejecutivo firmó el decreto reglamentario de la Ley 19.566, la cual rige desde el 8 de marzo de 2018. La mencionada ley estableció cambios a la Ley 15.921 que fijó las bases para el desarrollo y modernización  del actual Régimen de Zonas Francas. En el presente artículo analizaremos las principales modificaciones introducidas por la nueva normativa.

Espíritu del régimen de ZF

Desde su génesis, el régimen de Zonas Francas pretendió ser un motor de desarrollo para la economía nacional a través del cual se fomenten nuevas inversiones y generación de empleo. El acierto en la redacción de la Ley 15.921 de 1987 permitió que se desarrollen ZF privadas en un marco de seguridad y estabilidad jurídica garantida por el Estado, pero con su mínima intervención. Importantes infraestructuras, exoneraciones tributarias y aduaneras e interesante nivel de recursos humanos se convirtieron en muy atractivos para empresas multinacionales que desembarcaron en nuestro país. El desarrollo de las ZF de servicios resultó exponencial en los últimos años, logrando que el éxito del régimen y su innegable contribución al país. Actualmente, Uruguay cuenta con 11 zonas francas en las cuales trabajan unas 14.000 personas.

Los cambios normativos recientemente aprobados mantienen en esencia los objetivos del régimen (incremento de la inversión, generación de empleo y crecimiento de las exportaciones), flexibilizando algunos aspectos pero aumentando los controles estatales sobre las empresas. El cumplimiento con las exigencias de la OCDE en cuanto al aggiornamiento de la legislación uruguaya a los estándares internacionales establecidos en el proyecto BEPS, es lo positivo dentro del aumento de la participación del control estatal y ciertas limitaciones/restricciones de reciente aprobación.

Prestación de servicios a territorio no franco

La principal disposición del nuevo marco normativo refiere a la posibilidad de que empresas usuarias de zonas francas podrán prestar servicios a empresas establecidas en territorio no franco uruguayo (se permitía prestar servicios exclusivamente al exterior o dentro de las ZF). La principal condición exigida es que quien recibe el servicio debe ser un contribuyente gravado por el impuesto a la renta empresarial (IRAE). No conocemos a la fecha la interpretación que se realizará de esta disposición, pues el concepto de contribuyente gravado por IRAE puede tener diversas acepciones. Lo que resulta indiscutible es que esta modificación flexibiliza el régimen, y permitirá a varios usuarios de ZF ampliar su mercado objetivo.

Cabe destacar que quien preste servicios a territorio no franco deberá ser autorizado a tales fines por el Área de Zonas Francas en oportunidad de la presentación de un nuevo plan de negocios que contemple esta alternativa.

El prestatario del servicio no podrá deducir el referido gasto en su liquidación fiscal.

Nuevas actividades

Las empresas usuarias de ZF podrán realizar en territorio no franco actividades excepcionales (cobranza de morosos por terceros) y auxiliares (no sustanciales autorizadas por el PE). Aquellas empresas instaladas fuera del área Metropolitana podrán excepcionalmente exhibir mercaderías en Montevideo, y desarrollar ciertas actividades complementarias en la capital. La nueva Ley también prevé la instalación de Zonas Francas temáticas para servicios audiovisuales y actividades relativas al entretenimiento.

Restricciones y acento en controles

En aras de modernizar el régimen con medidas de transparencia y control (y cumplimiento con las presiones internacionales) se establecen ciertas restricciones e instancias de control para usuarios de ZF. En primer lugar se limitan los plazos de los contratos: los usuarios directos tendrán plazos máximos de 15 años (industriales) y 10 años (comerciales y de servicios). Los contratos de usuarios indirectos –aquellos que contratan con un usuario directo- no podrán exceder los 5 años. Podrán ser autorizados plazos mayores cuando la empresa asuma el compromiso de contratar un volumen importante de personal y de inversión. Las cláusulas de renovación automática de contratos están prohibidas.

La normativa también concede mayores facultades al Área de ZF, organismo que podrá revocar la autorización para operar si confirma que el usuario no está cumpliendo con los objetivos previstos en su proyecto de inversión y plan de negocios. Para ello se establecen instancias de contralor en las cuales se deberá demostrar que se ha cumplido con los compromisos asumidos. El foco principal estará en demostrar que la actividad se realiza efectivamente dentro de la zona franca, que la empresa generó empleo en cantidad y calidad suficiente para desarrollar su actividad y en fijar su domicilio fiscal en ZF.

Consideraciones finales

Los cambios a un régimen que funciona exitosamente provocan expectativa e incertidumbre en los agentes involucrados. La intervención del estado en su rol de control resulta necesaria para cumplir con las exigencias internacionales. Entendemos que la normativa de reciente aprobación preserva lo sustancial del régimen de ZF, aunque limita y restringe otros aspectos. Es nuestro anhelo que los criterios que adopte el Área de Zonas Francas en la aplicación de la reglamentación sean con el objetivo de crecimiento y mejora del sector que tanto ha contribuido al desarrollo del Uruguay.

gruiz@bdo.com.uy