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Ley de Presupuesto: Cambios relevantes en materia societaria

12 marzo 2021

Germán Ruiz , Asesoramiento Tributario - Gerente |

El pasado 18 de diciembre el Poder Ejecutivo promulgó La Ley de Presupuesto Nacional No. 19.924 (en adelante LPN) en la cual se establecieron importantes modificaciones a la normativa societaria vigente, en especial a la Ley de Sociedades Comerciales No. 16.060 (en adelante LSC).

En la presente entrega haremos una breve reseña de los cambios más relevantes y sus consecuencias prácticas.

Denominación social

El art. 12 de la LSC prohibía que la denominación de una nueva sociedad sea “igual o notoriamente semejante a la de otra sociedad preexistente”. La nueva redacción del artículo elimina la limitación de semejanza en la denominación, manteniéndose la prohibición de que se establezca un nombre idéntico a uno ya existente.

Asambleas de Accionistas virtuales

Con motivo de las nuevas tendencias y la situación generada por la pandemia mundial, la nueva normativa modifica el régimen establecido por el art. 340 de la LSC admitiéndose la celebración de asambleas de accionistas a través de videoconferencia u otros medios de comunicación a distancia.

Esta nueva posibilidad implica un cambio relevante respecto al régimen anterior y supone un aggiornamento a las nuevas tendencias tecnológicas que desde ya elogiamos.

A efectos de dar cumplimiento a los requisitos que exige la norma, se deberán cumplir los siguientes extremos:

1)   El medio empleado debe brindar certeza sobre la identidad de quienes participen de la asamblea.

2)   La conexión debe ser bilateral o plurilateral.

3)   La conexión debe ser en tiempo real y ofrecer imagen y sonido respecto a los asistentes remotos.

De esta manera las asambleas podrán ser presenciales como hasta ahora, podrán ser a distancia o podrán tener una configuración mixta (algunos accionistas a distancia y otros presencialmente).

Cuando las asambleas se realicen total o parcialmente bajo este formato “digital”, la Ley otorga plazo de 30 días corridos para la firma de las actas y su transcripción a los respectivos libros obligando a dejar expresa constancia del medio de comunicación empleado. Aquellos accionistas que comparezcan de manera virtual, no tendrán la obligación de firmar el Libro de Registro de Accionistas a Asambleas.

Con respecto a los aspectos prácticos de esta nueva disposición, entendemos que tiene efectos muy positivos, aunque podría generar alguna contraposición entre la norma y lo dispuesto en los estatutos de algunas entidades (dependiendo de su redacción).

La doctrina en general entiende que la legislación aplica de pleno derecho por encima de disposiciones estatutarias. Con certeza esto se puede allanar mediante una reforma de estatutos que contemple lo dispuesto legalmente. Asimismo, resultaría recomendable regular ciertos aspectos en un reglamento interno (conectividad, confidencialidad, identificación de accionistas “virtuales” y demás detalles).

Asambleas sin convocatoria

Otra de las positivas novedades que nos trae la LPN es la posibilidad de celebrar asambleas de accionistas auto-convocadas. Es decir, se habilita a los accionistas a celebrar asambleas sin previa convocatoria del Directorio.

La nueva alternativa exige que, cuando se prescinda de la correspondiente convocatoria, la asistencia a las asambleas sea unánime. La unanimidad implica la comparecencia del 100% del capital integrado, incluso de aquellos accionistas que no tengan derecho a voto.

Desde el punto de vista práctico, nuevamente surge la disyuntiva ante aquellas entidades con estatutos que establezcan el requisito de convocatoria previa por parte del órgano de administración. De símil solución a la sugerida en el apartado anterior, una reforma de estatutos salvaría este eventual obstáculo, aunque la doctrina sostiene en su mayoría que lo dispuesto por la Ley se encuentra por encima de cualquier mandato estatutario. Celebramos esta modificación ya que reduce tiempos y formalidades previas a una asamblea y le otorga en este sentido facultades totales al órgano máximo de una sociedad (la asamblea de accionistas) para tomar resoluciones con prescindencia de la intervención del Directorio.

Sesiones de Directorio: Quórum

Por último, y no por ello menos importante, queremos destacar la modificación del art. 386 de la LSC en el cual se establecía que para que los Directorios de sociedades sesionaran, resultaba necesaria la asistencia de la mitad más uno de los integrantes del órgano. Por ejemplo, en situación de tres miembros en un Directorio, era necesaria la asistencia de los tres integrantes. Recién en ocasión de Directorios con cuatro miembros se podía evitar la asistencia de uno de ellos.

La nueva norma establece que los Directorios sesionarán con la asistencia de la mayoría absoluta de sus integrantes, lo que supone una solución más equilibrada y adecuada a la realidad de las empresas.

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