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La inflación y la información financiera

24 julio 2018

Ernesto Bartesaghi , ILP - Socio Auditoría y Servicios Relacionados |

Hemos escuchado en estos últimos tiempos diversos análisis sobre los efectos de la inflación, las medidas para combatirla y eventualmente poder controlarla (actuando sobre los precios que afectan la canasta que sirve de base para determinar el índice de inflación).

Parecería ser que la inflación afecta solo a las personas y no afecta a las empresas. Sería ésta la única explicación posible para que aún siga vigente el Decreto 104/12. Recordemos que este decreto dejó sin efecto la aplicación preceptiva del Decreto 99/009, que obligaba a contemplar los efectos de la inflación en los estados financieros de empresas con influencia significativa en la economía y en la actividad financiera de nuestro país. El argumento utilizado a comienzos del 2012 fue que se consideraba que los bajos niveles de inflación tendrían permanencia en el tiempo.

¿Y qué ha sucedido con la inflación desde el 2012? A junio de 2018, la inflación creció un 70% desde diciembre de 2011. Y si consideramos períodos de tres años en forma retrospectiva, nunca fue menor a 25% (acumulada por período).

Tal como lo establecen las normas contables adecuadas en Uruguay, el objetivo de los estados financieros es suministrar información sobre la situación financiera, el desempeño y los cambios en la posición financiera de las empresas. 

Por esta vía, se pretende que la información sea útil a una amplia gama de usuarios y en particular a quienes suministran capital a la empresa, ya sea en carácter de aportes de capital o de préstamos.

En nuestra opinión, la inflación aun cuando no llegue a transformarse en hiperinflación, siempre genera efectos económicos que distorsionan la información contable, por afectar la determinación del patrimonio y de los resultados de un período. Dependiendo de la estructura financiera de cada compañía, de no contemplarse los efectos de la inflación, los estados financieros pueden mostrar ganancias que no sean tales y en consecuencia la distribución de las mismas podría ocasionar una descapitalización de la empresa.

Debemos resaltar que en los estados financieros no solo incide la inflación de un período, ya que los mismos recogen información de varios años, como ocurre con propiedad, planta y equipos y con el patrimonio.

Si tenemos en cuenta los niveles actuales y acumulados de inflación anual, resulta esperable que el emisor de normas contables en Uruguay reconsidere su posición y se reestablezca la necesidad de contemplar los efectos de la inflación en los estados financieros de las empresas que se consideren relevantes.

Conclusión:

Es hora de derogar el Decreto 104/12 y regular que todas las empresas que deban registrar sus estados financieros ante la Auditoría Interna de la Nación ajusten su información financiera por los efectos de la inflación cuando corresponda.