• Implicancias fiscales derivadas de los retiros de accionistas
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Implicancias fiscales derivadas de los retiros de accionistas

23 abril 2019

Cr. Emiliano Forte, Senior de Asesoramiento Tributario |

El objeto de la presente publicación consistirá en reseñar brevemente las consecuencias tributarias derivadas de los retiros de accionistas, comprendiendo asimismo la hipótesis de cuando estos califican como distribuciones de dividendos ocultas. Si bien en su concepción amplia los retiros de accionistas comprenderían la salida de cualquier bien del giro de la sociedad anónima para pasar a formar parte de la esfera privada del accionista, por cuestiones de brevedad se tratarán únicamente los retiros de dinero.

Tratamiento tributario

A grandes rasgos, tratándose de accionistas personas físicas residentes –y, por tanto, contribuyentes del IRPF-, las consecuencias fiscales en cabeza de la sociedad por los retiros de accionistas realizados pueden resumirse de la siguiente manera:

  • IRAE: la sociedad deberá calcular intereses fictos anualmente sobre los retiros realizados, los que constituirán parte integrante de la renta bruta en la liquidación por la parte que exceda el interés real (si lo hubiera). Asimismo, no debe ignorarse el potencial efecto de la diferencia de cambio en caso de que el retiro se pacte en divisas.
  • IPAT: constituyen un activo gravado por el impuesto a la tasa del 1,5 % anual, puesto que el deudor se encuentra radicado en Uruguay.
  • Dividendos fictos: dado que, al menos en sus aspectos formales, los retiros no califican como dividendos; y que no se abonó IRPF sobre los mismos, los importes retirados no pueden computarse en la determinación de los dividendos fictos.

La descripción anterior cambia ostensiblemente cuando los accionistas son no residentes sin establecimiento permanente en Uruguay y, por ende, contribuyentes del IRNR por las rentas de fuente uruguaya que generen:

  • IRAE: a diferencia del caso anterior, los intereses fictos resultantes constituirán rentas no gravadas. Sin perjuicio de ello, absorberán una parte de los gastos indirectos (tanto financieros como no financieros), por lo que pueden afectar el monto imponible del impuesto.
  • IPAT: los retiros son un activo no gravado por el impuesto, por cuanto el deudor se halla ubicado en el exterior. No obstante, absorberán el pasivo fiscalmente admitido, por lo que la ausencia de gravamen puede terminar siendo indistinta para la sociedad.
  • Dividendos fictos: el tratamiento es idéntico al concedido en el ámbito del IRPF.

Cuando las formas no se corresponden con la realidad…

Sentado lo anterior, cabe preguntarse qué ocurre cuando el retiro, sustancialmente hablando, no se trata de un financiamiento temporal concedido al accionista, sino de una distribución de dividendos encubierta. En este sentido resulta oportuno traer a la luz los lineamientos contenidos en la Consulta de la DGI 5721 cuyas conclusiones, pese a que refieren a la situación de una SRL, son extrapolables a las sociedades sinónimas.

En la consulta de referencia, el contribuyente consulta, entre otros aspectos, el momento de devengamiento de las distribuciones de utilidades, adelantando opinión que debería entenderse configurado cuando los socios resuelven distribuir las utilidades, y no cuando se efectiviza el «retiro de caja». La DGI, en opinión que estimamos compartible, y recurriendo al principio de la realidad económica contenido en el artículo 6 del Código Tributario, contestó que debe dilucidarse si los retiros responden en su sustancia a su denominación formal –esto es, que exista una obligación de devolver el importe retirado- o si se tratan de auténticas distribuciones de utilidades. En caso de cumplir la segunda hipótesis, debería tributarse el IRPF al momento del retiro como si se trataran de distribuciones de utilidades anticipadas, y no en el momento en que los socios acuerdan formalmente realizar la distribución.

Posición de la jurisprudencia

En el seno del TCA, contamos con un antecedente reciente en la materia, concretamente en la Sentencia 46/018. En la misma, el contribuyente demandante afirma que no correspondía retener IRNR sobre una serie de operaciones que calificaban como préstamos sin intereses, sin ofrecer pruebas sólidas que acreditaran dicho extremo. La administración, en el marco de sus facultades inspectivas, concluyó que en realidad se estaba sustancialmente ante un genuino retiro de utilidades, dado que el saldo de la cuenta del accionista se mantuvo estable, además de que el supuesto préstamo carecía de intereses; argumentos clave que fueron compartidos por el tribunal para fallar unánimemente a favor del fisco.

Conclusiones

Como corolario, puede razonablemente concluirse que:

  • Los retiros de accionistas son una medida fiscalmente ineficiente para las sociedades anónimas, por cuanto son un activo improductivo que, o bien se halla continuamente gravado por los intereses fictos del IRAE y el gravamen del IPAT cuando el accionista se encuentra en Uruguay; o absorbe gastos indirectos y pasivos deducibles cuando el accionista está radicado en el exterior.
  • De recurrirse a los retiros (práctica habitual en nuestro país), deberían utilizarse con mesura y siempre que respondan realmente a la naturaleza propia de un retiro, para mitigar la posibilidad de que sean reclasificados como distribuciones de dividendos ocultas.
  • La posición de la administración y el TCA más reciente es conteste y armónica con el principio de la realidad económica, de relevancia troncal cuando el contribuyente encubre ex professo la realidad negocial con formas jurídicas inapropiadas.

eforte@bdo.com.uy