• Emprendedores hoy: ¿Cómo es el Ecosistema Emprendedor Uruguayo?
Artículo:

Emprendedores hoy: ¿Cómo es el Ecosistema Emprendedor Uruguayo?

07 agosto 2018

Cra. Liliana Sierra , Senior de Asesoramiento Contable & Outsourcing |

Emprendedor o Empresario

Para introducirnos al tema, podemos comenzar por diferenciar conceptos: emprendedor y empresario. Si bien es común que cuando hablamos de emprendedores pensemos intuitivamente que es la forma ¨snob¨ de llamar a los empresarios; por definición son conceptos bien diferentes: emprendedor se refiere a la persona que identifica una oportunidad de negocio y busca los medios para llevarla a cabo y empresario es el propietario o directivo de una empresa.

Si bien hay varios tipos de emprendedores, en general ellos comparten algunas características: visualizan los problemas de la sociedad como oportunidades de negocio, y a pesar de los riesgos que deben asumir     logran materializar sus ideas. La capacidad de aprendizaje, el grado de persistencia y la tolerancia a la frustración, son cualidades claves para el éxito de una persona que decide tomar este camino.

El Ecosistema Emprendedor Uruguayo

Todo lo que mencionamos hasta ahora es enfocado en la personalidad de los emprendedores, pero ellos no actúan aislados. Su proyecto se ve afectado por su entorno y su éxito o fracaso está relacionado en gran parte con el ecosistema en el que se encuentra. Ecosistema emprendedor es entonces el contexto y entorno que facilita el surgimiento de empresas y proyectos empresariales.

Organizaciones como Emprendedor, Emprenur, Endeavor, Fundación Da Vinci, Ingenio, Uruguay Emprendedor, Sinergia y otras; están apoyando cada vez a más emprendedores mediante sus sistemas de incubadoras de negocios, acompañándolos en las etapas de sensibilización, creación y tutoría en los planes de negocios así como también participando del patrocinio de los proyectos a financiarse de forma alternativa al capital propio.

Las formas alternativas de financiación, dan posibilidad a quienes no cuentan con fondos propios o bien no quieren endeudarse con préstamos bancarios que además de ser burocráticos y exigir garantías hipotecarias o de capitales, aplican tasas de interés altas. Uno de los caminos posibles se realiza en la Agencia Nacional de   Investigación e Innovación (ANII) con planes de apoyo a emprendedores, otra opción es la que brinda la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) con su plan de apoyo al capital semilla. De estas formas se propicia el surgimiento de nuevas instituciones, tanto en Montevideo como en el interior del país, donde los emprendedores puedan sentirse acompañados, respaldados dentro de un ecosistema creciente.

También opera Uruguay Emprendedor, que ofrece un portal web: http://www.uruguayemprendedor.uy que concentra información, los recursos y las herramientas disponibles en Uruguay y brinda además una red     física de puntos de atención en todo el territorio nacional.

Además del apoyo estatal y ONG, a nivel privado comienza lentamente a surgir en Uruguay una nueva tendencia de financiación a nuevos proyectos dada por la inversión de emprendedores que han logrado cierto éxito en sus negocios, logran una solvencia económica y deciden apoyar a otros emprendedores locales, siendo mentores e invirtiendo en nuevos proyectos con potencial de crecimiento. Salvando la distancia, en Sillicon Valley donde la generación de Start-ups se acelera, se logra con inversiones de emprendedores consagrados, en general por redes de inversores ángeles.  En Uruguay ya existen varios grupos de inversores ángeles que generan sinergia entre el sistema emprendedor uruguayo y otras redes internacionales.

Actualmente en la Comisión Especial de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados se están discutiendo dos proyectos de ley de promoción de emprendimientos, ambos con el mismo objetivo: fomentar el emprendedurismo en Uruguay y brindar las mejores condiciones para que emprendedores puedan abrir una empresa en poco tiempo y mejorar costos, mejorando los mecanismos de inversión. Una de las propuestas es fomentar la creación y habilitar plataformas de micro financiamiento colectivo, donde personas de forma individual tengan la posibilidad de financiar proyectos obteniendo una participación u otro tipo de beneficio. Al ser aportes pequeños, esta actividad no deberá regularse por el BCU. De forma complementaria se propone además crear una nueva forma jurídica para  estas sociedades que nacen bajo estos aportes: Sociedades de Acciones Simplificada (SAS) que se adapte a sociedades de este tipo.

  ¿Dónde estamos y adónde vamos?

Es positivo ver como desde hace más de una década que se están abriendo caminos en el ecosistema emprendedor, tanto desde el ámbito público como el privado. Las nuevas tendencias favorecen el desarrollo de formas de financiación alternativas generando oportunidades y democratizando las reglas de juego y el acceso a la inversión.

Este apoyo que existe para etapas iniciales de un proyecto resulta verdaderamente útil para los emprendedores emergentes, pero igual de importante e incluso más necesario es que luego de esta etapa, se cuente con el asesoramiento fiscal, contable, legal y societario adecuado, lo cual va a significar a largo plazo una inversión en calidad para la empresa.-

lsierra@bdo.com.uy